Él y otros periodistas abyectos aprovecharon el momento para buscar negocio como supuestos informadores comprometidos con la verdad, la libertad y otros sustantivos que les quedan lejos.
Un escalofrío recorre el espinazo de los barones: la estabilidad del sanchismo se tambalea tras la derrota andaluza y esto tendrá consecuencias territoriales.