Los Planes de Ordenación del Espacio Marítimo garantizan la sostenibilidad de la acción humana en el mar, pero han provocado ataques de cofradías pesqueras y organizaciones ecologistas.
Frente al tópico generalizado, los actos contra religiosos fueron mucho más escasos en la Asturias del 34, la Guerra Civil y la guerrilla antifranquista.