El precio del inmovilismo

Si en "Stop Muro" hubieran sido coetáneos de Jovellanos, probablemente se habrían opuesto al Plan de Mejoras que en 1782 planteó el ilustrado gijonés para su ciudad.

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Álvaro Granda
Álvaro Granda
Licenciado en Historia, ex presidente del CMX y del CMPA.

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo Número 1 estima el recurso impuesto por la plataforma “Stop Muro” y ha fallado en contra de la legalidad del cierre al tráfico en el paseo marítimo gijonés. Esta noticia llega una semana después de que el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) haya anulado la Zona de Bajas Emisiones de Barcelona. Esta situación creo que nos debe abrir una reflexión colectiva desde lo política y también debemos preguntarnos como ciudadanos qué papel queremos tener en nuestras ciudades del mañana.

Una de las consecuencias de la pandemia fue la oportunidad para repensar la configuración de los espacios en nuestras ciudades. Sinceramente siento que lejos de ir en esa dirección hemos acelerado la marcha hacia la involución.  En el caso de Gijón, se pudieron desarrollar pequeñas experiencias en materia de movilidad con el objetivo de garantizar entornos más seguros. Así nació el famoso cascayu, que hemos disfrutado miles de personas de la ciudad o visitantes, como experiencia provisional cierto, pero provisional en su forma y diseño, no en una intención de avanzar hacia otro modelo de ciudad, ese modelo está en construcción y no es provisional, es necesario.

“la pandemia fue la oportunidad para repensar la configuración de los espacios en nuestras ciudades”

En esta ciudad tenemos experiencia histórica en ser reaccionarios a los cambios. Si en “Stop Muro” fuesen coetáneos de Jovellanos, probablemente se opusieran al Plan de Mejoras que en 1782 planteó el ilustrado gijonés y que supusieron la transformación vital de la ciudad. También se habrían negado al traslado del puerto a su ubicación actual, debate también acalorado en la época. Más recientemente, hoy nadie identifica Gijón sin los inicialmente repudiados “Elogio del Horizonte” de Chillida o la escultura “Sombras de Luz” de Fernando Alba. Cuestionar es gratis y entonces nos cuestionamos hasta la Semana Negra o el FICX. Somos muy grandones para lo insignificante pero muy pequeños para construir ciudad y estar en vanguardia. Y lo peor, no somos constructivos sino todo lo contrario, destructivos.

El mundo cambia, las sociedades evolucionan y necesitan cambios que den respuestas a las demandas o problemáticas de su tiempo. Me parece triste que “Stop Muro” o la derecha gijonesa se haya centrado en una crítica facilona y demagógica digna de sobremesa chigrera. Políticamente podían haber apostado por sumar o integrarse en la tarea de la construcción de un modelo de ciudad para las próximas décadas o bien confrontar presentando un modelo alternativo, pero deben entender que lo que defienden es puro egoísmo. En el caso de “Stop Muro” se trata de mantener privilegios a costa del resto de la ciudadanía y en el caso de la oposición de una falta de ideas y de proyecto. El proyecto político no puede ser hacer bandera del inmovilismo, porque el precio a pagar sería la ruina para una ciudad que necesita mirar urgentemente al futuro.

Muro de Gijón en los primeros días de la peatonalización. Foto: Luis Sevilla.

Cuando se conocen proyectos como Gasteiz o Pontevedra, cuando ves que hasta el hegemónico PP madrileño ha tenido que asumir cambios en su política de movilidad, cuando las alcaldías de Londres, Roma o París apoyan el proyecto de Barcelona, te preguntas qué nos hace diferentes para querer liderar aquí la resistencia. Es cierto que se pueden tener miedos, dudas, que el proyecto se puede mejorar, pero que no nos engañen, la transformación es para hacer una ciudad más accesible para todos y todas, no es una campaña contra el coche ni contra los currantes. Es preparar la ciudad de las próximas décadas. Que no engañen desviando el objetivo como en el paro patronal de “Manolo”. La movilidad va a ser diferente, el sistema de basuras también, váyanse acostumbrando a la evolución. Para construir hay dos modelos: propuesta y participación o demagogia y judicialización. Qué bonito sería un debate participativo y propositivo, pero mientras tanto en la realpolitik, confiaremos en el recurso.

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1 COMENTARIO

  1. Hace más política el poder judicial que cualquier alcalde. Todo gracias al maremagnum legislativo, donde siempre hay una ley a escoger para cada caso. Exceso legislativo, y jueces nombrados por …
    los mismos jueces que nombraron a los mismos jueces que nombraron a los mismos jueces que nombraron a los mismos jueces que nombraron a los mismos jueces que nombraron a los mismos jueces que nombraron a jueces que nombraron a os mismos jueces que nombraron a mismos jueces que nombraron a los mismos jueces que nombraron a …
    …. Y así desde tiempos de Carminina Polo, la collares

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