Nacho Cano, ya sabíamos que nunca serás de izquierdas: solo puedes aspirar a ser un gilipollas

La delirante rueda de prensa de un personaje que, sea o no responsable de los hechos que se investigan, ha dejado claro que es un ignorante, un prepotente y un lambeculos

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Paco Álvarez
Paco Álvarez
Periodista, escritor y traductor lliterariu d'italianu. Ye autor de les noveles "Lluvia d'agostu" (Hoja de Lata, 2016) y "Los xardinos de la lluna" (Trabe, 2020), coles que ganó en dos ocasiones el Premiu Xosefa Xovellanos.

El caso es que empezó como dios la rueda de prensa multitudinaria que dio Nacho Cano esta tarde. La puesta en escena era impresionante: el salón de actos con vistas al exterior de uno de los bufetes de abogados más pijos de Madrid estaba repleto de periodistas expectantes (que un bufete tenga salón de actos con vistas ya deja claro que la minuta que cobran esos mercenarios de alto standing de la abogacía no la podríamos pagar ni tú ni yo en ningún pleito en toda nuestra puta vida), con micrófonos de todos los colores adornando la mesa en la que iba a hablar el afamado músico en cuanto descendiera de los cielos. No faltaba ni siquiera el coro celestial de becarios y becarias que estaban al fondo, para aclamar al amado mecenas entre los micros y aquel ventanal por el que, desde el salón de actos de ese bufete donde todos mean colonia y cagan bombones, se divisa perfectamente ese cielo de Madrid presidido por la libertad que Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida han conquistado, espada en mano, para la gente de bien.

El prepotente Nacho Cano descendió de los cielos con quince minutos de retraso, flanqueado por una abogada penalista y por un abogado especialista en temas de inmigración, dijo. Como dios la puesta en escena, insisto. Como dios también la primera intervención del convocante de la rueda de la prensa de esta tarde, del detenido esta mañana en la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía en la calle Leganitos: que si todos los papeles de las becarias y becarios mexicanos están en orden, que si el embajador de México en España les ofreció una recepción en su residencia oficial para decirles que no iban a permitir que los explotaran en España, que si patatín que si patatán (el ‘Que si patatín, que si patatán’ lo interpretaba con más arte Manolo Escobar, la música de Nacho Cano después de su etapa en Mecano es una mierda). Pero después Nachín echó la llingua a pacer, como decimos en Asturies, y el que si patatín que si patatán pasó a ser “El criminal no soy yo, es la Policía”, “Si me encuentran muerto en la cuneta ya sabéis quién ha sido”, “Esto es por apoyar a Ayuso, ya han ido a por toda su familia, y solo quedaba yo”, “Nunca seré comunista ni de izquierdas, porque no soy idiota”.

A Nacho Cano le dio la Medalla de la Comunidad de Madrid durante la pandemia Isabel Díaz Ayuso y él se deshizo en genuflexiones y en elogios a Ayuso, “por ser tan valiente y ser tan buena presidenta”. La comparó con otra Isabel, la Católica, que unificó España y financió a Colón para que llevara el cristianismo a América, dijo este gilipollas redomado. Dijo también en una entrevista que “si no hubiéramos descubierto América, la Segunda Guerra Mundial la hubiera ganado Hitler”. Después supimos que la presidenta se iba de vacaciones a Ibiza y que se tomaba unas copas en el casoplón que Nacho Cano tiene en la isla…

En fin, Nacho, queda tranquilo. Ya nos quedó claro, mucho antes de la rueda de prensa delirante de esta tarde, que tú nunca serás un comunista; como mucho serás un explotador de inmigrantes, si así lo determina la ley en su momento. Y, al margen de eso, ya sabemos que tú solo puedes ser un aspirante a gilipollas. Cada cual da para lo que da.

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