Un alquiler que no para de subir y gente joven que no puede independizarse: una radiografía del drama de la vivienda en Asturies

Desde SOMOS Asturies queremos lograr con nuestras enmiendas, que la ley autonómica sea la mejor posible.

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Covadonga Tomé
Covadonga Tomé
Es pediatra, diputada autonómica y portavoz de Somos Asturies.

Alquilamos para cinco años y nos echaron antes de acabar el contrato por la norma que permite a los propietarios rescindir el contrato de arrendamiento si la vivienda se necesita para uso propio o para ser habitada por familiares”, cuenta Dani sobre su antigua vivienda en Cimadevilla. Lo que no estaba escrito en ningún lado es que poco tiempo después, su antigua casera “lo puso a la venta”.

Cierto es que no es tan sencillo perseguir ciertos fraudes. Pero también es cierto que si tuviéramos medidas reales que evitaran que la vivienda, un bien básico (qué hay más básico que tener un sitio donde vivir) no pudiera ser objeto de especulación, no habría estos abusos, en absoluto.

La misma Dani alquiló un piso cercano y poco después les subieron la renta. De nuevo un abuso, y lo aceptó porque “no quería problemas con los caseros y porque la búsqueda de algo nuevo parecía prácticamente imposible”. Y, otra vez una irregularidad. Los propietarios pusieron el piso a la venta, pero le dijeron que esa venta tendría la condición de mantener el alquiler que estaba vigente. Pero la inmobiliaria intermediaria la trataba con mucha hostilidad. “Como no lograron que me fuera porque lo que ellos hacían era irregular, la propietaria acabó alegando que se había divorciado de su pareja y que ella y su hijo necesitaban la vivienda”, explica.

Pagaba 550 al principio, lo habían subido a 590 y tras desalojar la vivienda, alegando que era para uso familiar, Dani se enteró “de que acabaron vendiendo el piso de Cimadevilla, a alguien que no vive en España y que lo alquila a nuevos inquilinos por casi 900 euros mensuales”.

De nuevo, si no hubiera la oportunidad de hacer un negocio tremendamente lucrativo de un bien básico, nadie tendría ninguna gana de llegar de otro país a comprarse pisos en Cimadevilla para alquilarlos a precios imposibles de pagar con un sueldo normal y corriente.

No lo digo yo como diputada, ni lo dice el partido SOMOS Asturies, del que soy portavoz. Lo dicen los datos, estudios que son públicos. De acuerdo con un informe de La Caixa de hace unos meses, el noroeste peninsular, donde incluye Asturias, “el peso de los compradores extranjeros no residentes supera la mediana nacional”.

Alquileres imposibles

“Visité una habitación en Oviedo y había otras tres personas para verla. En el momento de la visita, el casero nos dijo que se lo quedaba quien hiciera primero el ingreso del precio mensual en el mismo acto de la visita”, explicaba Marga cuando estuvo en una agotadora búsqueda de alquiler. Es una joven profesional que, aunque tenía contrato indefinido y una vida laboral sólida desde que graduó, se encontró con caseros que exigían adelantos de dinero y avales que no están al alcance de mucha gente.

Además de precios muy altos, cuando arrancó su búsqueda, se encontró caseros que solo querían profesores o gente de profesiones que puedan dejar el piso libre en verano para destinarlo a alquiler turístico. Pero claro, no le servía, porque ella trabaja también en verano. No puede dejar su empleo en Oviedo durante tres meses y buscar dónde resguardarse cuando llega el verano, la vida real no funciona así. En otros sitios le pidieron un mes de fianza, uno de garantía y uno de entrada. Cuando el alquiler mensual es de 700 euros por un estudio, tienes que poner 2.100 solo por acceder a vivir.

Una Asturies para trabajar y vivir necesita que haya sitios donde, efectivamente, podamos vivir. Y que sea todo el año.

Hay que poner medidas para frenar a los fondos de inversión

Hay mil historias como estas sobre vivienda que podemos compartir, tristemente. Y no solo en las ciudades, muchos pueblos, por la afluencia turística o porque están cerca de núcleos urbanos,son también objeto de especulación. Asturias se puso en el mapa del capitalismo que usa un bien básico para generar millones de euros a costa del bienestar de la ciudadanía.

Estos días se han hecho públicas unas cifras que ponen sobre la mesa este problema. La SAREB, esa entidad a la que llaman el banco malo porque aprovechó la crisis mundial de 2008 para desahuciar a mucha gente que no podía pagar sus hipotecas y así amasar ingentes cantidades de viviendas, cuenta con, al menos 378 casas y 110 hectáreas de terrenos ociosos.

El proyecto de ley de vivienda para Asturies, está actualmente en tramitación en la Xunta. Desde SOMOS Asturies queremos lograr con nuestras enmiendas, que la ley autonómica sea la mejor posible: sólida , progresista, proteccionista para que la gente que busca un lugar digno en el que vivir lo logre, y, muy importante , implacable con cualquier tipo de fraude y especulación.

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