Sé de personas que una vez que llegan a esta ciudad dejan de sentir la vergüenza que sentían en su país de origen por expresarse en un idioma prehispano
Mirarles a los ojos con la intensidad con la que no había podido mirar a mis alumnos durante dos años de teleenseñanza me hizo recuperar la satisfacción del magisterio
Si quitamos de la boca de la gente todos aquellos sonidos con los que mejor traduce sentimientos y vivencias, nos podríamos quedar sin los matices más necesarios de la misma lengua