Escuchar las quejas por lo perdido de las Asociaciones de Víctimas del Terrorismo es un deber solidario compatible con ignorar y transformar su personal deseo de venganza en proyecto colectivo de reparación, paz y bien común.
Tras el fiasco de la variante de Pajares y ´de tantas otras obras públicas en Asturias, habría que pedir prudencia a Barbón y Canteli antes de ponerse a "afuracar" el Naranco.
La transformación del Estado requiere de una base social que integre democracia económica, igualdad de género, reconstrucción ecológica de nuestras sociedades y federalismo solidario: la clase trabajadora