¿Quién tendrá la culpa de la tercera ola en Asturies?

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David Artime
David Artime
Periodista y escritor. En 2009, ganó el premio de narrativa en lengua asturiana de la editorial Trabe con la novela "La Bufanda", en la que aborda el mundo de los ultras de fútbol.

Cualquier surfero lo sabe. Las olas nunca llegan solas. Siempre lo hacen en tandas que pueden ser de tres, cuatro o siete, y que se llaman series. Cuando hay mucha mar de fondo, el surfista poco preparado y que no toma las precauciones adecuadas puede tragarse la serie entera y pasarlo muy mal.

Con las pandemias pasa algo parecido que con las marejadas. Asturies parece estar superando la segunda ola (cien contagios el pasado sábado, tras una vertiginosa caída de la curva de contaminaciones desde los picos de 800 registrados a mediados de noviembre) pero todo indica que la serie no ha terminado y que la tercera será grande y nos romperá encima.

Los bares pueden abrir desde este lunes en Asturies. Imagen de Uviéu. FOTO: Iván G. F.

Son conclusiones que se pueden extraer tras un fin de semana de calles abarrotadas de personas paseando y comenzando sus primeras compras navideñas. Las imágenes del centro de Uviéu el sábado y del rastro de Xixón el domingo hablaban por sí solas. Para más inri, este lunes ha abierto la hostelería y las grandes superficies comerciales, que está previsto que comiencen a llenarse de colas y atascos.

El presidente asturiano, Adrián Barbón, advertía de la situación en un tuit a última hora de la tarde del sábado: “los excesos de diciembre se convertirán en la tragedia de enero”, sentenciaba, adjuntando una foto de la multitud agolpada para cruzar el paso de cebra entre la Plaza de la Escandalera y la calle Pelayo. “Lo vengo diciendo de forma reiterada: hay que evitar aglomeraciones”, insistía el jefe del Ejecutivo autonómico.

Captura de pantalla del tuit de Adrián Barbón advirtiendo contra las aglomeraciones.

Cierto que lo viene diciendo, el mismo presidente que hace unos días anunciaba para este mismo lunes la apertura de las grande superficies comerciales y los negocios hosteleros, y que el pasado 24 de noviembre hacía lo propio con el pequeño comercio. Ese mismo pequeño comercio el sábado acogía en masa a los clientes que comenzaban sus compras de Navidad.

DE PEDIR EL CONFINAMIENTO A ABRIR EL COMERCIO

¿Tenía otro remedio el presidente de Asturias? En varias ocasiones se ha mostrado partidario de acudir a un confinamiento domiciliario en esta segunda ola, similar al de la primera, pero el Gobierno central no dio su visto bueno. Unas semanas después, obligado por los imperativos económicos, anuncia otras medidas radicalmente distintas: apertura de bares, comercios y grandes superficies.

El epidemiólogo de la Universidad de Oviedo, Pedro Arcos, explicaba recientemente en declaraciones a Nortes y Público que existen dos formas de afrontar una pandemia. Una es la forma adoptada en Europa, tomando medidas menos restrictivas en función de la evolución, y otra es por la vía rápida, o vía asiática, que es aplicar un confinamiento estricto cuando se alcanza una incidencia acumulada de 100 o 150. En Asturias el sábado, la IA era de 250.

Decía el periodista Antonio Maestre en un artículo reciente que es absurdo echar la culpa a la “irresponsabilidad” de la gente, porque la gente hace lo que se le permite, un planteamiento que compartía en este diario el propio Arcos. Es lo que ha pasado en Asturies estos días. Se ha permitido salir a comprar y a pasear, y la gente ha salido en tromba. Raro será que con la apertura de los bares y las grandes superficies no ocurra lo mismo.

Organizaciones hosteleras critican los cierres y la FADE pide “equilibrio entre economía y salud”

El ejecutivo autonómico ha tenido que hacer frente a una dura revuelta de los hosteleros, unos organizados en colectivos independientes, y otros encabezados por su organización empresarial, OTEA, que criticaban los cierres de los negocios.

Al mismo tiempo, la patronal FADE, está reclamando un “equilibrio” entre la protección de la salud y la protección de la economía. Su vicepresidenta, María Calvo declaraba el viernes en su comparecencia en la Junta que el fondo de rescate previsto en los presupuestos de 2021 para reactivar la economía tras la pandemia se había quedado “corto”. Sin embargo, la Federación Asturiana de Empresarios que vicepreside lleva meses alertando contra las subidas de impuestos a las rentas altas en las cuentas del próximo ejercicio, un “error muy grave”, en palabras de su director general, Alberto González. Aumentar los fondos públicos de rescate sin subir los impuestos a quien más tiene parece una ecuación de difícil encaje.

¿Morir de coronavirus o de hambre? Con esta pregunta titulaba Jorge García Domínguez un artículo contario al primer confinamiento en el diario ultraderechista Libertad Digital. En Asturies, y en el resto del mundo, parece que gobernantes, empresarios, comerciantes, hosteleros y ciudadanos están de acuerdo en la respuesta: morirse de coronavirus, pero consumiendo.

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