Que el BCE preste dinero directamente a los estados sería una opción técnicamente más favorable, pero choca con el dogmatismo neoliberal de los tratados europeos.
La antropóloga, ingeniera, trabajadora social y activista ecofeminista asegura que una de las peores consecuencias del confinamiento es no haber podido acompañar ni despedir a los seres queridos que han fallecido estos días.