Entrevista con el sindicalista Manuel Sánchez Terán, cabeza de las emblemáticas movilizaciones de los noventa contra los despidos en Duro Felguera, que incluyeron un encierro en la torre de la catedral de Oviedo.
El arzobispo nos respondió a los anti-OTAN con una fórmula que permitía dar satisfacción a las partes: «La Iglesia no autoriza el encierro pero no lo denuncia».
Arzobispo de Oviedo entre 1969 y 2002 y presidente de la Conferencia Episcopal Española entre 1981 y 1987, siempre apoyó a los trabajadores en los conflictos sociales y laborales de aquellos años